Abogados especializados en mesotelioma
Asbestosis
Una de las razones por las que el
asbesto
era un material tan atractivo en el negocio de la construcción era el hecho de ser prácticamente indestructible, lo que precisamente causa la enfermedad llamada
asbestosis.
Las personas que trabajaban con asbesto estaban expuestas a diario a las microscópicas fibras y el polvo que inhalaban. Algunas de estas fibras se expulsaban a través de la tos o del estornudo; sin embargo, en la mayoría de las personas estas fibras permanecían albergadas en los alvéolos, los pequeños sacos de aire que absorben el oxígeno y filtran las toxinas del aire que respiramos.
Una de las funciones de los pulmones es la de destruir y eliminar a los invasores que ingresan en el cuerpo. Frente a la invasión de las fibras de asbesto, el cuerpo reacciona enviando glóbulos blancos para que destruyan a los gérmenes y a cualquier otro invasor que se aloje en los pulmones.
Debido a que el cuerpo no puede destruir químicamente el asbesto, lo que hace es crear otras células que rodean las fibras de asbesto. Esas células, llamadas
fibroblastos,
están compuestas por tejido cicatrizante conjuntivo. Con el paso del tiempo, ese tejido es cada vez mayor en los pulmones, lo que puede perjudicar su normal funcionamiento.
Esta cicatrización puede reducir la capacidad de los pulmones para producir oxígeno y eliminar el dióxido de carbono de la sangre, así como también su capacidad de satisfacer las necesidades pulmonares del cuerpo. En los casos más graves, la
asbestosis, nombre dado a las cicatrices de los pulmones provocadas por el asbesto, puede incluso dañar el corazón.
Síntomas de la asbestosis
El proceso de inflamación comienza inmediatamente con la inhalación de polvo o fibras de asbesto. No obstante, en aquellas personas con asbestosis, este proceso continúa indefinidamente, y la cicatrización empeora cada vez más. Podría continuar durante décadas sin manifestar ningún síntoma visible. Cuando los síntomas aparecen, por lo general se los confunde con algo inocuo. Los primeros síntomas más comunes son
la tos seca y
la falta de aire, que generalmente aparecen antes de que se vea cualquier anomalía física en una radiografía u otra placa de tórax. Esto puede ocurrir en cualquier momento entre los 10 y 50 años a partir de la exposición al asbesto.
A medida que la asbestosis avanza, puede causar
dolor en el pecho,
presión en la zona del pecho,
sueño irregular
y
pérdida de apetito.
La falta de aire al principio aparece sólo al realizar alguna actividad física, pero luego se manifiesta incluso al estar en reposo. Entre los síntomas de asbestosis avanzada, se encuentra una notoria
deformidad de los dedos. La asbestosis es progresiva e incurable. En aquellas personas con asbestosis, está presente el creciente riesgo de desarrollar
mesotelioma
o
cáncer de pulmón.
Diagnóstico de la asbestosis
Su médico podría sospechar de asbestosis si usted tiene una tos seca y corta, le falta el aire así como también si posee una historia de prolongada exposición al polvo de asbesto. Podría auscultarle los pulmones para buscar el sonido "crepitante" cuando respira, o pedirle una radiografía de tórax para ver si hay señales de cicatrices. Los exámenes de funcionamiento pulmonar que incluyan respirar en un tubo pueden ayudar a medir tanto su capacidad pulmonar como la capacidad de intercambiar gases, tal como se supone que lo realiza. También podría pedirle una TC (tomografía computarizada) para tener una imagen de sus pulmones más clara que la que brinda una radiografía de tórax.
Complicaciones causadas por la asbestosis
La asbestosis puede restringir en gran medida el paso de aire hacia sus pulmones, lo que puede provocar otras enfermedades, entre las que se encuentran:
- Hipertensión pulmonar, o presión alta en los pulmones, cuando la proliferación de tejido cicatrizal hace que se contraigan los capilares necesarios para el intercambio de aire.
- Problemas cardíacos causados por la hipertensión pulmonar. El corazón deberá esforzarse más para bombear sangre a través de los pulmones, y tratará de compensarlo mediante el engrosamiento de las paredes del ventrículo derecho para poder contener una mayor cantidad de sangre. Con el tiempo, el corazón se desgasta debido a este arduo trabajo.
- Cáncer de pulmón
es más factible que se manifieste en personas que padecen de asbestosis. Si usted además fuma, las posibilidades de que contraiga cáncer, cuando ya tiene asbestosis, son alrededor de 90 veces mayores que si no fumara.
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), es otra de las posibles complicaciones de la asbestosis. También puede provocar el engrosamiento pleural (engrosamiento de la membrana de los pulmones), placas pleurales (acumulación de calcio en los pulmones) y derrame pleural (aumento de los fluidos alrededor de los pulmones).
- Otros tipos de cáncer, incluso el mesotelioma, un tipo de cáncer maligno causado por la exposición al asbesto.
Tratamiento de la asbestosis
No existe cura para la asbestosis, y las lesiones de los sacos de los pulmones no se pueden revertir. El objetivo del tratamiento de la asbestosis es aminorar o detener el avance de la enfermedad y aliviar los síntomas. Los tratamientos más comunes son:
- Eliminar la exposición al asbesto. En la mayoría de las personas, una vez que se interrumpe la exposición al polvo de asbesto, se detiene el avance de la enfermedad.
- Dejar de fumar. La combinación de la exposición al asbesto y el tabaquismo puede aumentar el riesgo de contraer otros problemas pulmonares.
- Vacunación. Las vacunas pueden recomendarse para prevenir gripes u otras enfermedades respiratorias, que suponen un esfuerzo mayor para los pulmones.
- Medicamentos para la hipertensión, que pueden recetarse para ayudar a aliviar la hipertensión pulmonar y facilitar el funcionamiento del corazón.
- Humidificadores y broncodilatadores, como parte de un tratamiento general para ayudar a la respiración.
Sus derechos y la asbestosis
La asbestosis es una consecuencia directa de la exposición al asbesto, ya sea en su lugar de trabajo, en su hogar o en su entorno. Debido a que
la industria del asbesto ha conspirado durante años para ocultar a sus empleados, al público en general y al gobierno los efectos adversos del asbesto, y tal conspiración les ocasionó a cientos de miles de personas lesiones pulmonares, los tribunales han compensado a aquellas personas afectadas por este mineral con sustanciales cantidades de dinero. Si su médico le ha diagnosticado asbestosis, o si estuvo expuesto al asbesto y padece de los síntomas de la asbestosis, contáctese con uno de nuestros abogados especialistas en asbesto para averiguar cuáles son sus derechos según la ley.